las estrellas no son todas iguales… Per me Giulio Terrinoni, Roma

Pues si. Para mi es así. Lo siento. Seguramente no sea yo un paladar legitimado para poder opinar de manera tan determinante. Pero es lo que siento!

Roma bien vale un viaje siempre. Viví un año en Roma, hace más de una década, cuando sólo importaban los aperitivos italianos, la pizza al taglio, y sobrevivir como se pudiera. Sí, lo habéis adivinado. Erasmus.

Quizá entre el vaivén de la magia y éxito rotundo en mis entrañas de los Roca, haya subido el listón muy alto, pero no. He madurado la comida y la experiencia en el estrellado italiano romano, y he decir que estoy muy feliz.

¿Pero en qué quedamos? ¿Me gustó o no? ¿Estás contento o cabreado? ¿Feliz o triste?

Estoy todo a la vez…

A partir de aquí habrá gente que diga, vale este tío es tonto. Me voy a leer cosas más interesantes. Bien haces! Pero te perderás mi sensación de absoluta felicidad por lo que os voy a narrar y que al final desvelo.

Roma, la infalible y suculenta Roma. Donde vale todo. Donde todo está “bien” puesto. Donde un cable colgando del primer piso de un edificio de viviendas queda hasta bien. Donde te juegas la vida en cada paso de peatones y donde podrías ir cada día del año a una iglesia impresionante diferente y te faltarían días.

Todos los caminos llevan a Roma, dicen, pero no todos los restaurantes te llevan a la estrella. O no debería, pienso yo.

Para poder hablar hay que probar. Sin cultura no hay opinión. Así allá que fui.

Hice un rastreo de los monoestrellados de Roma, y me decanté por Per Me Giulio Terrinoni.

Por varios motivos: primero porque tenía para elegir tanto carta, como tapas, como menú de mediodía, como menú degustación. Segundo porque está en el centro de Roma, decir centro de Roma es que estás a 20 minutos a pie de cualquier sitio del centro. Y tercero, tenía buenas críticas en la red.

Mediodia, 13:30, Roma lucía un sol radiante de Diciembre, el cual, como siempre digo, es el sol más cálido del año, el de invierno. La fachada es la clasica fachada romana, con ese enfoscado entre color naranja y teja, cuidada por fuera, muy romana, con sus luces de navidad y su pequeña vegetación acorde a la estación. Dos grandes ventanales te invitan a advertir el interior, la entrada con la cocina al fondo, vista, moderna, integrada con el comensal, y dos salones, uno con unas 8 mesas, y otro al fondo un reservado.

Ambiente discreto, con tonos oscuros, varios espejos que te daban perspectivas de varias mesas, pero creo que demasiado cerca unas de otras.

sala

La comida aquí a mediodía no tiene secretos, tienes varios menús a elegir, o carta. No tienen menú degustación a la hora de comer, el cual no iba a pedir, pero sí puedes elegir entre varios, mezclando la carta de platos y la de tapas. Me gustaba la idea de las tapas, platos mas pequeños, mas económicos y que te daba la opción de conformarte un menú degustación propio.

Un menú como llaman allí express, 3 tapas y vía, es decir comer rápido y a la calle, para quien no tiene tiempo pero quiere comer algo mas elaborado. Un menú de 2 tapas y un plato principal, y otro menú de 5 tapas. Al final elegimos el menú intermedio, el de 2 tapas y plato. Y optamos por la sorpresa, que nos sacaran las tapas que quisieran, y los platos que quisieran para poder probar varias cosas.

Me gusta esta opción de “dejar” que el maitre o el chef decida, quizá ese día tiene el pescado mejor cara, o tiene la carne mas potencia, o hace un día que es mejor un caldo, o simplemente por nuestra forma de ser o cultural, se atreven a “pensar” por nosotros. Es una buena práctica y que siempre que puedo hago. Dejarse llevar.

Sentados a la mesa, primer error. Nos sirven la bandeja del pan, pero no nos ponen el pequeño plato donde dejarlo, que sí tenían las mesas colindantes. Es un error tonto, porque no le doy importancia, pero en un restaurante con estrella Michelin de España, jamás pasaría, bueno, por lo menos creo que no pasaría.

Arrancamos…

Tapas:

Con las primeras tapas, segundo error. Nos sirve el camarero que no nos había tomado nota, y no sabe para quién va cada plato. Pues somos dos en la mesa, con 10 no quiero imaginarlo!

01_ Mini calamares a la romana con sorbete de mandarina. Los calamares estaban buenos, pero vamos que son productos que te puedes hacer en casa, compras un buen género y en casa, con un poco de gracia te lo haces y bien. El punto de comértelo con el sorbete era lo más original pero tampoco era para tirar cohetes. Cuando salgo fuera a un sitio donde espero algo más, es para poder tomar platos que en casa no podría hacerme. O por lo menos me costaría mucho hacérmelo.

mini calamares

02_Caballa ahumada con mozzarella di búfala, remolacha y un crujiente de pan. De los 6 platos, el mejor, en cuanto a sabor, de la comida.

El pescado bien presentado, bien ahumado, con el crujiente de la piel y las tres texturas de mozzarella, remolacha y pan, hacían muy buena combinación. Como digo el mejor plato de todos. Apuntado para mi memoria selectiva.

caballa ahumada

03_Salmonete a la livornesa, tomate, guindilla y perejil.

Volvemos a un plato muy bien ejecutado, muy buen producto, pero no da ese salto que debería dar un restaurante que se significa por estar entre los 20 mejores de Roma, o eso dicen.

El toque picante en la salsa de tomate, lo mejor del plato.

salmonete con salsa livornesa

04_Tripas de rape a la romana: El plato más original en cuestión de ejecución. Textura interesante, la tripa del rape cortada en tiras como espaguetis, y en boca textura entre una cococha y un crujiente. Acompañado de salsa de tomate y queso pecorino, que estaba bueno, pero la textura se lleva por delante al sabor, y le falta equilibrio. Muy buena idea pero le falta un escalón más. El plato perfecto para mi es presentación, textura y sabor.

tripas de rape

Platos principales:

05_Pescado del día con puré de patata y brócoli.

Muy bien el pescado, textura perfecta, el puré también, muy cremoso y con el acompañamiento del brócoli, hacen un plato completo. Pero no deja de ser un buen producto con un puré y una verdura. La sorpresa estaba de momento ausente!

pescado con puré de patata

06_Spaguettone Cacio e Pepe, anchoas y naranja.

Un clásico de la cocina romana, pasta con queso pecorino romano y pimienta, pero llevado un paso más allá. Con pequeños trozos de anchoas y ralladura de naranja. Ácido que combinada muy bien con la amargura de la anchoa. Estaba muy bueno el plato. Pero no deja de ser un plato de pasta.

Pues hazlo tú! Vale.

Spaguettone Cacio e Pepe

Pongo un ejemplo con uno de nuestros productos emblema de Valencia. El arroz.

Mi visita a Ricard Camarena Restaurant en julio pasado (próximamente en el blog toda mi emocionante experiencia), tuvo un plato que para mi humilde paladar sobresalió por encima de todos.

Arroz cremoso de anchoas, limón y flor de hinojo. Excepcional textura del arroz blanco y combinación excelsa con el pescado, el cítrico y la flor. Sublime. Matrícula de honor.

arroz cremoso Ricard Camarena

Con un producto tan cercano se puede hacer magia.

Creo que con la pasta seguro que también.

Se come muy bien en Italia, se come muy bien en Roma, pero…

Mi conclusión es la siguiente: feliz, muy feliz porque en España tenemos una gastronomía y unos restaurantes impresionantes. Puedo decir y me uno a todas las opiniones de muchísimos críticos, que estamos a la vanguardia mundial de la alta cocina, con multitud de restaurantes con y sin estrellas Michelin donde se come de manera increíble. He estado en un restaurante dos estrellas en Londres, y un estrella en Roma, y que viva España…!

Alguno que me está leyendo pensará qué ostentoso o qué atrevido. Y puede que tenga razón. El mejor restaurante del mundo, según la prestigiosa revista Restaurant, es italiano, Osteria Francescana en Módena, 3 Estrellas Michelín, del chef Massimo Bottura.

El templo situado en Módena reinterpreta la cocina tradicional italiana. Uno de los defensores acérrimos del Parmigiano Reggiano, un chef que creyó en él mismo y su talento, y que después de años consiguió que se le reconociera y fuera profeta en su tierra.

PERO, yo siempre espero más cuando me siento a la mesa, espero más originalidad, más sorpresas, más contrastes, más personalidad.

Ricard Camarena, Disfrutar, Tickets, El Poblet, La Salita, Karak, Sucede, Contrapunto…y podría seguir así de manera casi infinita.

Italia tiene más estrellas Michelin que España, pero España tiene más fondo de armario y más semillas.

Y si no, tiempo al tiempo.

Valoración de lacuartaestrella:

Comida: 6/10

Atención: 7/10

Lugar: 6/10

Relación calidad/precio: 6/10

Cuarta estrella: No, y la primera la pondría en duda!